las12

VIERNES, 1 DE ABRIL DE 2011

EL MEGAFONO)))

Hombres en Campaña contra la violencia hacia mujeres y niñas

Por Hugo Huberman

Hace tres años que con un grupo de hombres comenzamos la Campaña Lazo Blanco de Argentina y Uruguay, hombres contra la violencia hacia mujeres, nacida en Canadá. Pueden ver www.lazoblanco.org. Mientras sumábamos organizaciones sociales y de mujeres, mi recorrido de talleres mixtos y con hombres iba agregando territorios en América, Chile, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Uruguay, Colombia, Ecuador. El año pasado se sumaron los compañeros y compañeras de Torino, Madrid, Toledo , y seguimos andando.

Sensibilización, información y conocimiento son tres ejes en que debemos sostener el trabajo con hombres, develando la génesis del modelo de socialización que nos trajo hasta aquí, pleno de privilegios e inequidades, libertades y ventajas frente a lo diferente, a lo que no es masculino, aquello que las compañeras afirmaron: el problema que no tiene nombre.

Pues ahora, gracias al esfuerzo y lucha de muchas mujeres, hoy tiene nombre, mujeres en plural como categoría histórica y política.

Las masculinidades plurales también tenemos esa conformación, somos productos culturales situados en tiempos y espacios precisos, debemos desandar nuestros itinerarios vitales para encontrarnos con el dolor y sufrimiento causado por el cumplimiento hacia el modelo demandado.

Paso a paso, sin apuro, vamos afirmando que la violencia hacia mujeres y niñas es un tema de derechos y que donde hay una intimidad restringida, violentada, acotada, hay una merma de los derechos ciudadanos de la misma categoría.

No queremos más violencia hacia mujeres y niñas en nuestros futuros. La alianza fecunda con muchas organizaciones sociales nos va sumando equidades, no queremos repetir el modelo masculino central sino no quedarnos al margen mientras las violencias nos incendian mujeres, donde las continuas acciones impunes nos hacen desaparecer niñas y mujeres jóvenes.

No queremos crianzas estereotipadas que confirmen cotidianamente el mayor valor de lo masculino sobre lo femenino. Solo elevando la plataforma de derechos femeninos y de-construyendo el modelo de masculinidad única podremos tener alguna oportunidad de un mundo más equitativo y sin violencias.

Vamos levantando la voz y rompiendo silencios históricos, vamos acompañando procesos. La Campaña este año estará en la Ciudad de Buenos Aires junto a organizaciones territoriales y en casi todas las localidades del Uruguay. Junto a ello la creación de la plataforma de cursos virtuales más alianzafem sobre género, masculinidades y feminismos asociada a diferentes organizaciones de aquí, de América y de España, son indicios de lo que anhelamos y de cómo deseamos construir escenarios de diálogos fecundos entre personas, no importa su aspecto biológico u opción sexual. Sabemos que nadamos contra la corriente, pero repetimos la fórmula que usaron hace poco las compañeras italianas: Si no es ahora, ¿cuándo?.

Comenzamos a ser parte de construcciones mayores, desde el llano del hacer, sin estridencias, sin luces de colores, con sensibilidad y voluntad. Claro, también equivocándonos, y volviendo a un hacer reflexivo compartido. Somos hormigas de aquí para allá, y damos la bienvenida a todos y todas aquellas que sientan lo mismo, que quieran andar juntos/as este paso pausado pero firme. Aquí estamos.


* Coordinador de la Campaña Lazo Blanco de Argentina y Uruguay
www.lazoblanco.org


VIERNES, 1 DE ABRIL DE 2011

Visita guiada a la equidad de genero

La socióloga Irene Castillo y el psicólogo Claudio Azia son los autores de Manual de género para niñas, niños y adolescentes, un material destinado especialmente a favorecer la reflexión crítica sobre las cuestiones de género en el aula.

Por Flor Monfort

Con el objetivo de crear una guía que sirviera de referencia para grandes y chicos a la hora de pensar en cuestiones de género, la socióloga Irene Castillo y el psicólogo Claudio Azia escribieron Manual de género para niñas, niños y adolescentes, editado por el Grupo de Estudios Sociales. El disparador del proyecto fue un investigación que Azia realizó en bares porteños donde se reúnen casi exclusivamente hombres a tomar café, charlar, ver fútbol, etc. Allí, el especialista comprobó que ante las preguntas de masculinidad y hombría “primero se reían, algunos decían pero qué pregunta boluda, y finalmente se quedaban mudos, no sabían qué contestar. Aquello de que los adultos no supieran qué es ser hombre (y obviamente mucho menos qué es ser mujer) nos indicó que era necesario un trabajo de estas características”.

–De hecho en el manual ustedes utilizan la metáfora del soldado y cómo sus atributos son los que están asociados a la masculinidad. ¿Es efectiva esa metáfora para interpelar a las nuevas generaciones?

C. A.: –Yo creo que sí, que sigue vigente aquello de que el hombre no debe llorar, tiene que ser fuerte siempre, contra viento y marea, el “machito”. Yo trabajo la problemática del varón desde una perspectiva de género y siempre salta esta comparación, no enunciada en estos términos pero sí implícita en las descripciones, por ejemplo que los hombres hacían de sí mismos en sus encuentros de bar. En el libro está plasmada que la masculinidad tradicional está asociada fuertemente a los caracteres del soldado y que este modelo de alguna manera está caduco, pero que esa caducidad todavía no bajó, sobre todo a los padres, madres y maestros, o que está puesta en duda.

I. C.: –Es importante mencionar a los maestros y maestras porque ellos, en este momento que podemos llamar de leve cambio social en relación a las cuestiones de género, o de visibilidad al menos de algunas de estas cuestiones, se encuentran entre la espada y la pared. Cuando hicimos entrevistas a informantes claves para el libro, nos dimos cuenta de que los maestros y maestras estaban preocupados por las cosas que la realidad les traía a través de los chicos y que ellos no sabían trabajar. Muy temerosos también de las autoridades de educación, porque no se animaban a implementar cuestiones que tuvieran que ver con educación sexual. No saben qué tienen y pueden decir o hacer, y los padres son un temor para ellos. Por lo cual los docentes están paralizados: hay muchos que quieren transferir algún tipo de conocimiento pero no pueden. Por lo tanto necesitan un material que los convalide, hacia allí apuntamos. También observamos los juegos de niñas y niños y veíamos plasmados todos los estereotipos.

–El manual es muy inclusivo, está dirigido a los docentes, pero también a los padres y a los chicos propiamente dichos. ¿No creen que se diversificaron demasiado?

I. C.: –No, porque hay apartados para todos, también incluimos adultos significativos en la crianza de los chicos, como tíos, abuelos, profesores de gimnasia, etc. Por un lado, hay un instructivo para que los grandes se afiancen en algunas cuestiones que no tienen demasiado claras, como qué contestar cuando un chico pregunta por la homosexualidad. También aclaramos cuestiones sobre los derechos sexuales, la importancia de la equidad de género en el trabajo, en la escuela, en la pareja, la masturbación, el machismo... Alguien nos dijo durante la investigación que el machismo es el opuesto complementario del feminismo, algo que a nosotros jamás se nos hubiera ocurrido pensar, pero es una respuesta posible de un padre a un hijo, entonces trabajamos en esas grietas. Y el libro también tiene más de cien preguntas para leer grandes con chicos, para favorecer la comunicación, porque llegamos a la conclusión de que muchos de los problemas que surgen, por ejemplo con el tema del abuso, se abren por un vacío de comunicación que hay entre padres, madres, maestros y chicos. Al final hay un capitulo con juegos para que los chicos hagan con adultos, sobre todo para abrir la posibilidad de que los adolescentes piensen en los roles de varones y mujeres y en cómo empiezan a relacionarse.

–En ese sentido, llama la atención una pregunta donde ustedes dicen que el amor debe ser de a dos y que el bebé cuando nace debe recibir el amor de sus dos progenitores. ¿Dónde quedan contemplados los modelos familiares que escapan a esa norma?

C. A.: –Aclaramos también que hay hombres que se borran y no participan del embarazo de las madres. El mensaje está dirigido a los varones. También está reflejado en aquello de tener que “ayudar” en la casa y no de tomar responsabilidad. El mensaje es que puede ser que no encontremos la pareja y la decisión sea individual, pero creo que todos y todas tenemos el deseo de hacer un hogar. Creo que el amor es un sentimiento bien humano y el hecho de estar de a dos también.

–¿Pero no sienten que hay un entrampamiento al asociar la pareja al amor romántico y a ese ideal de sacrificio por el otro, donde la mujer aguanta a cualquier precio en nombre del amor?

I. C.: –Creo que el amor es una libertad compartida y el tema es cómo les llevás ese mensaje a los chicos y chicas. Creo que las preguntas sobre violencia que hay en el libro se ocupan de esto, decimos que nadie tiene que hacer cosas malas para sí mismo en nombre de algo que le dicen de afuera que es bueno, como puede ser tener una pareja. Creo que todo el capítulo de violencia de género transmite eso.

C. A.: –También hay preguntas que no hemos hecho. La diferencia entre amor y enamoramiento no la pusimos, o que los hombres somos binarios, pero bueno, siempre quedan cosas afuera. Tal vez son cuestiones que necesitan maduración de nuestra parte. Por qué los hombres consumen prostitución es todo otro capítulo aparte, pero decidimos no incluirlo en el libro.

–Quiere decir que este manual es un “work in progress”. ¿Puede haber una segunda parte?

I. C.: –Creemos que los tópicos relativos al género están todos presentes en el manual y a pesar de que fue finalizado antes de la sanción de las leyes de matrimonio igualitario y de identidad de género para personas transexuales, estos temas están igualmente incluidos en este libro. Siendo el género una categoría social tan vasta y en permanente evolución, aun después de editado el manual, se nos aparecieron más preguntas, pero teníamos un compromiso con el Centro Cultural de España en Buenos Aires (que nos apoyó muchísimo para la realización de este proyecto), y debíamos cerrar en algún momento para publicarlo y pasar a otra etapa, tal vez aquella donde surjan estas nuevas preguntas.

–¿Cómo pensaron la difusión de este manual más allá de la prensa que pueda tener?

I. C.: –Nos han llamado del Ministerio de Educación, del programa de Salud Sexual Integral y Género que depende de Nación y que está produciendo un material maravilloso en este sentido. Nos emociona que en un ámbito gubernamental se esté trabajando con tanto respeto y profundidad para que todo eso llegue a los chicos. Entonces hay un canal por el cual este material va a llegar a sus destinatarios.

–¿Pueden contar cómo elaboraron los ejercicios? ¿Los testearon con chicos?

I. C.: –Dada nuestra experiencia en temas de infancia y adolescencia, reconocemos en el juego un instrumento fundamental para que, además de ser un agente socializador, estimule funciones como la inteligencia, la fantasía, la creatividad y la comunicación. Es al mismo tiempo una actividad muy interesante para emplearla de manera que niños y niñas puedan elaborar sus problemas y dificultades con su entorno social inmediato. A partir de este marco teórico y de la observación no participante realizada para la investigación, al focalizarnos en el género, advertimos cuestiones puntuales en niños y niñas. Por ejemplo, el juego de las niñas es más tranquilo y sedentario, y el de los niños es más brusco y violento, existiendo detrás de estos juegos toda una construcción social en la que tanto la familia como otras instituciones fueron transmitiendo los estereotipos de género asignados a cada uno y una. Muchos de los juegos fueron testeados previamente, por ejemplo: el trabajo no tiene sexo, el juego del Congreso, el juego del buzón, pero otros son los juegos que niños y niñas acostumbran practicar habitualmente, a los cuales nosotros les aportamos contenidos de género, por ejemplo el crucigrama, el verdadero o falso o el admirador invisible.

–Volviendo al tema de los y las docentes y las encrucijadas a las cuales se enfrentan cuando los chicos les plantean cuestiones que no saben cómo enfrentar, no sólo porque no están entrenados para hacerlo sino por cierta amenaza latente de parte de los padres y madres o de la misma institución, ¿con qué se encontraron puntualmente?

I. C.: –“Antes la maestra tenía todo el saber, hoy en muchos temas los chicos saben más que los maestros”, nos dijo, refiriéndose a la influencia de Internet, Marisa, una docente de un colegio privado religioso, y agregó “y los chicos no saben muchas veces cómo manejar la gran cantidad de información que tienen y necesitan orientación de los y las adultas.” Un maestro de una escuela estatal nos dijo: “Por la ausencia de los padres y madres, chicos y chicas buscan otros referentes; antes eran los maestros, ahora no”. Es decir que lo que ellos están señalando son las diferencias en referencia a los temas que se tratan en escuelas estatales y privadas, señalan que en la escuela estatal se tratan temas como drogas, prostitución y educación sexual. En la escuela privada es diferente, los contenidos están muy digitados y para tratarlos hay que consensuarlos con los padres. De manera que hay un conflicto, y el manual propone una apertura de todos para poder repensar estas cuestiones.

–¿Piensan que algo está cambiando en relación con el futuro de estas chicos a los que apunta el manual?

C. A.: –Yo creo que los varones estamos muy lentamente concientizándonos, no creo que todavía sea un tema instalado y por eso insistimos con la idea del manual, porque nos parece que es básicamente un problema de formación y de educación. Si en la niñez empezás a trabajar la equidad seguramente cuando llegues a la adultez vas a tener otra mirada: cambiar de adulto es más complicado. “Comportate como un hombre”, “sé hombre”, “no llores” ayudan a fijar pautas que después es muy difícil cambiar. Pero sí, creemos que las cosas están cambiando, están cobrando visibilidad y el trabajo, aunque sea lento, vale la pena.

Muchas chicas inician un camino sin retorno para adaptarse a no comer

Por Judith Altman *

La problemática del exceso de peso corporal y el creciente incremento de la obesidad son una patología de orden psicosocial, en el que influyen una amplia diversidad de factores: hábitos alimentarios y sedentarismo, disposición genética, cambio de ritos culturales respecto de la comida como evento social y familiar, aumento de la angustia y efectos discriminatorios que esta situación trae.La tendencia compulsiva a llenarse de comida (o con comida) expresa un desequilibrio no sólo a nivel calórico, sino que representa la consecuencia de un vacío imposible de llenar, algunas veces ligado a la angustia, otras a un vacío existencial, pero en toda ocasión (y cuando son descartados los factores hereditarios y fisiológicos) a un estado de dificultad en expresar malestar de vida.Tanto en un caso como en el otro inciden las tendencias sociales. En el exceso de ingesta, la exigencia de consumo; en el déficit, anorexias, la distorsión de la imagen corporal y la exigencia de una delgadez extrema como modelo femenino. En el mucho o poco comer debemos incluir como causas etiológicas las dificultades de contención de la red familiar y de los vínculos primarios. En una palabra, ambos cuadros expresan, en los casos extremos, factores que traspasan el alimento y su calidad. Decidir cerrar la boca para alimentarse como decidir no cerrarla son acontecimientos que incluyen la dimensión emocional.Lo preocupante es la precocidad con la que se presentan estos cuadros, en niños cada vez más pequeños. En el caso de las anorexias, especialmente en las niñas, asistimos a situaciones de rechazo al alimento. En el caso de las chicas púberes, inician un camino, muchas veces sin retorno, que implica adaptarse a no comer frente a la demanda social de no engordar. Por esta razón, se adaptan a un modo de vida de apenas un poco de alimento. En la adolescencia se suma el gimnasio y sabemos que esta combinación (rechazo al alimento y exceso desregulado de actividad física) genera un cóctel letal.Al igual que el sobrepeso, la anorexia, trae consecuencias a nivel del riesgo de vida que hay que atender. Es importante diferenciar y ordenar cada situación: la contracara de la obesidad no es la abstinencia a comer. Que una niña quiera estar flaca para agradar y que ponga en riesgo su vida no es menos peligroso que el exceso de ingesta. En ambas situaciones hay que recurrir a ayuda y, por sobre todas las cosas, los padres deben ser los reguladores de las ingestas: atender los hábitos de los hijos, tomar nota de la tendencia que van eligiendo, hablar con ellos y derribar mitos sociales, restituir la reunión familiar, aun en caso de familias monoparentales, devolver al acto de comer con otros para revalorizar el valor vital y social que este encuentro incluye.* Docente, psicoanalista y directora general de la Fundación Espacio Redes, de Atención Integral en Salud Mental, Niñez, Adolescencia y Familia.Más información: www.espacioredes.com.ar

EL GOBIERNO NO PAGA EL ALQUILER DE UN EDIFICIO DE UNA PRIMARIA

Nota publicada en el diario Página/12 el día miércoles, 30 de marzo de 2011

La escuela que quedó en venta

A raíz del atraso en el pago del alquiler por parte de la ciudad, los dueños del edificio donde funciona la escuela 21 de Floresta lo pusieron en venta. La inmobiliaria quiso poner un cartel y las autoridades del colegio lo impidieron.

La escuela estatal está emplazada sobre tres terrenos, ubicados en Mariano Acosta 1059, 1065 y 1071.
Dos terrenos de la escuela primaria Nº 21 del DE 11 María Sklodowska de Curie, del barrio porteño de Floresta, están a la venta. Los dueños de la propiedad tomaron esa decisión porque el Gobierno de la Ciudad no pagó el alquiler desde agosto pasado del edificio al que asisten 350 chicos a clases y en el que también funciona un jardín de infantes. La comunidad educativa exige que la administración macrista salde de inmediato la deuda, porque en caso de venderse dejaría de funcionar gran parte de la escuela. A pesar de los reclamos, ni los dueños ni los docentes recibieron una respuesta oficial. En caso de una venta, los educadores temen que el terreno se utilice para llevar adelante un emprendimiento inmobiliario en la zona, y así las aulas cerrarían sus puertas.
La escuela estatal está emplazada sobre tres terrenos, ubicados en Mariano Acosta 1059, 1065 y 1071: son tres casonas antiguas –el edificio cumple el primer centenario este año– que se juntaron y se transformaron en un solo centro educativo, por el cual el Gobierno de la Ciudad paga un alquiler mensual. Los dueños de los inmuebles de Mariano Acosta 1059 y 1065 decidieron poner el predio a la venta, dado que desde agosto del año pasado el gobierno macrista “no paga el alquiler”, según contaron a Página/12 desde esa comunidad educativa. Hasta ahora, desconocen la situación de la tercera vivienda.
En marzo, con el inicio de las clases, un vecino descubrió en los clasificados de un diario el aviso de la venta de la escuela. De forma inmediata, cientos de familias llamaron a la inmobiliaria para confirmar la veracidad de la oferta de esos terrenos. Era cierto. Según pudo averiguar Página/12, un predio sobre esa calle en 600 mil dólares (2,5 millones de pesos) es ofrecido por la inmobiliaria Lema, que ya recibió al menos dos ofertas de compra por esos espacios. Por su parte, la oficina tiene una autorización de venta por 250 días por parte de los dueños.
Los propietarios de los lotes realizaron una presentación en diciembre del año pasado al Ministerio de Educación porteño, según consta en nota Nº 1517330-10, para reclamar el pago atrasado. Sin embargo, no tuvieron ninguna respuesta. Frente a la inminente venta, desde el gremio docente UTE también hicieron un reclamo a la cartera educativa, aunque también aún esperan una solución al conflicto. “Los dueños le hicieron un poder a la inmobiliaria para vender. Lo publicaron en el diario y hasta intentaron poner un cartel de venta en la fachada de la escuela, pero los directivos no les permitieron”, contó Paula Galiciana, delegada distrital de UTE-Ctera. Ante este escenario, los vecinos, docentes y familias realizarán un acto de protesta en los próximos días en “defensa al derecho social a la educación” de los chicos de Floresta.
A pesar de que la división de los terrenos se nota desde la fachada, todos están unidos en el interior del establecimiento, por lo que si se “vende uno, no puede seguir funcionando la escuela”, explicó Galiciana. El sector en venta tiene el jardín de infantes, el patio, la sala de maestros, el salón de actos, una de las salidas de la escuela y varias aulas de primaria. En la parte que queda a salvo hay unas pocas aulas y la dirección. “Los lotes adentro están unidos, no pueden tabicar una parte de la escuela y seguir funcionando, porque no entrarían los chicos del lado que quedaría”, describió la delegada distrital.
La comunidad educativa tiene miedo de que el posible comprador no deje seguir funcionando la escuela. Por eso, la mirada está puesta en la hipótesis de que se comprará para desarrollar un emprendimiento inmobiliario. En ese sentido, la propiedad –que tiene un FOT 1.2 (factor de ocupación del terreno, la superficie total que se puede construir sobre determinado lote)– habilitaría la construcción de un edificio de unos cinco pisos. En una supuesta venta, las partes rescindirían el contrato por falta de pago y los inquilinos, los estudiantes, deberían abandonar el predio. Pero al tratarse de una escuela hay un abanico de posibilidades para frenar la venta.
“El gobierno de la Ciudad debe sostener lo que en 100 años ha sido un lugar para la educación pública. Si los dueños quieren venderlo, el gobierno debe evitar la compra para que siga funcionando la escuela”, señaló el legislador kirchnerista Francisco “Tito” Nenna. En la Legislatura porteña, el diputado presentó la semana pasada un proyecto para la compra de esos terrenos y, según precisó, el próximo martes se tratará en la Comisión de Educación. “Hay una irresponsabilidad de no haber sostenido el pago. Denunciamos una vez más, por parte del Ministerio de Educación y el gobierno de Mauricio Macri, un desdén sobre el derecho social de la educación”, manifestó Nenna.
Desde UTE también se contempla la sanción de una ley de expropiación de la escuela centenaria a favor de la comunidad. Otro camino es el pago total de la deuda que posee el gobierno de Macri con los propietarios. Aun así, los dueños podrían iniciar acciones judiciales por el incumplimiento. Mientras tanto, los chicos de la primaria Nº 21 van a clases en un edificio en venta.

MARTES 15 DE MARZO, 17HS

MUJERES MILITANTES:
"MEMORIA, PRESENTE Y SUEÑOS DE FUTURO"
MARTES 15 DE MARZO DE 2011 17HS ,
EN EL MARCO DEL MES DE LA MEMORIA DE LA CTA CAPITAL,
A 35 AÑOS DEL ULTIMO GOLPE MILITAR EN NUESTRO PAIS
ATE NACIONAL BELGRANO 2527
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Secretaria de género
CTA- Capital
Invitación:

Estimado/as colegas docentes:

Los invitamos a participar del próximo encuentro de Docentes narradores.

Es un colectivo de docentes que funciona en la zona de Barracas, en el Instituto de Formación Docente Alfredo Palacios, en el marco de una red, la Red de Formación Docente y Narrativa.

La misma reúne colectivos de docentes que desde diversos espacios geográficos, organizacionales e institucionales, llevan adelante procesos de indagación, publicación y circulación de relatos pedagógicos de sus prácticas educativa. La red esta constituida por diferentes nodos, ubicados en Ciudad de Buenos Aires y diversos puntos del Conurbano Bonaerense. Es una iniciativa de intervención, formación e investigación pedagógica destinada a involucrar de manera activa a los docentes en la producción de saberes pedagógicos.

Nos disponemos a compartir tiempos, energías, emociones, alegrías con la forma de los sentimientos puestos en las palabras y en el cuerpo. Esta es una invitación para contar historias, historias vividas en escuelas contadas por los maestros y profesores, directores, supervisores, por aquellos que hacen escuela.

La idea es escribir sobre lo que sabemos, un saber que se funda en el pensamiento de una experiencia de la que fuimos protagonistas. La intención es documentar narrativamente experiencias pedagógicas, esto es: poner en escena a la palabra dicha, convertirla en palabra escrita, nuestra palabra escrita y al mismo tiempo gozar de un estimulo maravilloso: leer y conversar con otros lo que hemos escrito.- Para que luego sean publicadas con la firma y autorización de su autor.

Si quieren saber más, los esperamos el próximo viernes 18 del corriente, a las 17 hs. en nuestra sede de La Sociedad Luz , Profesorado Alfredo Palacios, Suárez 1301. Capital.