MANDALAS: Creatividad y concentración











Incorporar los mandalas al trabajo cotidiano en el aula brinda beneficios para todas y todos. Tod@s somos
capaces de CREAr un mandala
, poder pintarlo de acuerdo a nuestros gustos o inspiración, si estamos tristes, alegres, si venimos de correr , si preferimos la calma. Cada personalidad es reflejada en cada MANDALA.

Los mandalas, y la construcción de un mandala en sí, es una "meditación activa", un instrumento de contemplación, concentración y relajación.Representan el mapa del cosmos: una pequeña muestra totalizadora de la proyección geométrica del mundo. Es esa porción del universo que ocupa nuestro ser, nuestra esencia.

Desde el punto de vista psicológico, tiene una función lúdico-terapéutica. No tiene un objetivo explicito, la libertad en la creación va revelando imágenes de la organización interior de la persona, consciente o inconscientemente.

Su creación no exige habilidades intelectuales especificas, es una respuesta instantánea, son ejemplos y símbolos cuyo propósito consiste en entender "intuitivamente" las posibilidades infinitas del subconsciente humano.

Básicamente es hallar la sabiduría a través de figuras geométricas que combinadas, instintivamente, y con la magia y la vida de los colores, representan nada menos, que nuestro interior. Un mapa que devela el camino sutil hacia nuestro propio centro, el punto a partir del cual se desarrolla nuestro propio universo.

El estilo y significado de cada mandala se explica según la época y la comunidad que lo realiza, pero todos hablan de un orden circular con un centro definido.

Existe un punto central, la irradiación de ese punto, él circulo que envuelve al centro y él limite exterior. Estos son los componentes básicos y comunes del mandala.

Desde el punto de vista espiritual, son centros energéticos de equilibrio y purificación que colaboran con la transformación del entorno y de la mente de quien medita en ellos.

Es un poderoso instrumento para crear, contener, entender y preservar el propio espacio sagrado.

Existen muchos libros de Mandalas, hay para niñ@s y adult@s. También muchos sitios de internet donde se pueden imprimir modelos varios según la temática que se elija o simplemente algo "abstracto".
El pintar un mandala, poder crearlo no esta "bien" ni "mal", acá no hay mandatos ni fórmulas...es explayarse y sentirlo propio. No hay limite de edad para la creación...